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¿Cómo se financian actualmente los proyectos de emprendiemiento?

¿Cómo se financia actualmente el emprendimiento?

Nuestros amigos de TECHcetera comparten con nosotros su visión sobre el mundo del emprendimiento y cómo ha cambiado su financiación a lo largo del tiempoLeer más
TECHcetera
    • - septiembre 26, 2015
  • http://techcetera.co/

Para los habitantes de Escocia, los unicornios son su animal nacional. Para el resto del mundo los unicornios son criaturas míticas de las que todos hemos oído hablar, pero que nunca hemos visto. En tecnología, los unicornios son empresas que de la noche a la mañana se valoran en más de 1,000 millones de dólares. En el pasado estas empresas eran una rareza, casi un mito, pero de un tiempo para acá se multiplican y aparecen por todas partes.

No es un secreto para nadie que estamos viviendo un auge renovado del emprendimiento a nivel global. Algunos visionarios ya advierten acerca de una reaparición de la ‘exhuberancia irracional’ que marcara la burbuja de las dot-com en los años 1999 y 2000. Otros visionarios argumentan que no se trata de una burbuja sino de un fenómeno normal, sustentado en el cambio de comportamiento de los consumidores. Personalmente tiendo a alinearme con la segunda posición. Permítanme referirme a algunos factores que me llevan a fundamentar mi opinión.

Un mercado diferente

En los años 80, cuando vivimos la primera gran batalla tecnológica entre Microsoft y Apple, la adopción tecnológica era inicialmente empresarial. Por su costo inicial, la tecnología era comprada primero por las empresas y luego, en la medida en que se masificó, bajó de precio y fue asequible para los consumidores.

En este punto es crítico aclarar que el nombre dominante en tecnología en ese entonces era IBM, no Microsoft. Para cualquier encargado de adquirir tecnología en una empresa, la decisión obvia y a veces única, era producida por IBM. Para acelerar su dominio del mercado, IBM tomó una decisión que después lamentaría. Pensando que tenía ventajas competitivas únicas, permitió la aparición de los clones ‘IBM PC compatibles’ que luego se convirtieron en sus principales enemigos.

¿En que consistía la apertura del ecosistema? En no restringir a terceros el uso de chips Intel y MS-DOS, tecnologias que Intel y Microsoft habían producido con recursos de IBM. Así, en 1984, cuando Apple lanzó el Macintosh al mercado, ya todos estábamos comprando computadores de bajo costo, compatibles con los que usábamos en la oficina, a Compaq y Hewlett-Packard.

Hoy la situación es la contraria. Los compradores iniciales de tecnología somos los consumidores. De esta manera, las innovaciones de hoy nacen con las personas como mercado objetivo, y su aplicación empresarial llega posteriormente. Por atacar unos clientes diferentes, y proveer un valor también diferente, los ‘unicornios’ no necesariamente compiten contra otras empresas de tecnología.

Como he dicho en el pasado, el secreto de la competitividad de hoy, está fundamentada en la experiencia de usuario. Así, los startups de hoy compiten contra industrias cuya capacidad de reacción está atada al ritmo de la tecnología empresarial. Piense en cómo Uber compite contra Uldarico y su servicio de radio taxi y no necesariamente contra los taxistas.

Un modelo de negocio diferente

Hasta hace poco más de una década las empresas de tecnología, especialmente las de software, tenían un modelo de negocio basado en la venta de licencias de uso, cuyo ‘vencimiento’ estaba cuidadosamente calculado mediante la obsolescencia programada. La esencia del modelo de licenciamiento presume un flujo de caja anticipado para el fabricante. El usuario paga hoy por usar la aplicación hasta que aparece una nueva versión con mejoras suficientes que lo incentiven a pagar de nuevo por el derecho al uso. La ventaja de este modelo es que adelanta los flujos de caja y reducen los requerimientos de capital inicial para el desarrollador.

Ahora vemos que prácticamente todos los fabricantes tienen un modelo de negocio ‘como servicio’, que presume un flujo de caja alineado con el uso. Así, al cerrar el negocio, el usuario entra en un contrato de suscripción con el fabricante. El servicio funciona mientras el usuario pague. Y la obsolescencia no existe, pues las actualizaciones se reciben como parte del contrato de servicio.

Este modelo es potencialmente mas rentable en la medida en que el cliente queda amarrado a un costo que se percibe pequeño, pero que en la realidad es mas grande durante la vida útil de la tecnología. Para ilustrar la situación, compare la oferta de Microsoft. Si antes pagába al alrededor de 100 dólares por anticipado para tener Office y lo usábamos unos 5 años en promedio, hoy, con Office 365, paga cerca de 10 dólares mensuales. Es decir que mal contados, en un año Microsoft habrá recuperado el valor de la licencia, y todo lo que paguemos de ahí en adelante es ganancia para Microsoft, sobre el modelo anterior.

El problema de este nuevo modelo es que requiere que el fabricante escale rápidamente el número de usuarios y por ende necesite de mayor inversión inicial para darle viabilidad a su negocio en el largo plazo. Esto ha sido posible principalmente gracias a un cambio estructural en las fuentes de financiación.

Fuentes de financiación diferentes

En 1999 el mercado de las tecnologías innovadoras era financiada principalmente por inversionistas de capital de riesgo, ‘locos’, que colocaban montos de inversión relativamente bajos (comparativamente hablando)…

Este artículo fue publicado originalmente en TECHcetera. Continue leyéndolo aquí

Imagen: edcentral

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