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Joyas Plásticas, una solución sostenible para mejorar la vida de refugiados africanos

Plastic Gold, un proyecto de co-creación hecho en África

El Royal College of Art de Londres, con el apoyo de la organización Sandblast, ha logrado transformar viejas botellas de plástico de los campos de refugiados en Argelia, en piezas únicas de joyería artesanal. Leer más

Sandblast es una organización sin ánimo de lucro con sede en el Reino Unido, que desde el año 2005 se ha encargado de promover, a través del arte y la cultura, las costumbres de los indígenas saharaui, originarios del Sahara occidental, quienes debido al conflicto interno que sufre actualmente la región, viven desde hace más de tres décadas como refugiados en el suroeste de Argelia.

La organización crea plataformas que permiten llevar a cabo proyectos para fomentar el desarrollo de las habilidades artísticas en los campos de refugiados, impulsando la cultura y las prácticas tradicionales de la población y propiciando el desarrollo sostenible a través de talleres de formación y co-creación, donde hombres y mujeres aprenden a crear piezas artesanales que conllevan a la generación de ingresos, la reducción de la dependencia en la ayuda humanitaria y a una mejor calidad de vida.

Plastic Gold

Como parte de su labor en el continente africano, la organización Sandblast, a través del «Saharawi Artists Fund», financió «Plastic Gold», un proyecto creado por la estudiante del Royal College of Art, Florie Salnot, que buscaba capacitar a un grupo de mujeres refugiadas, en técnicas para transformar botellas de plástico recicladas en joyas artesanales, a través del uso de recursos de fácil acceso como arena caliente, clavos, martillos, piezas de madera y pintura, que posteriormente fueron vendidas y exhibidas en el Museo de Victoria y Alberto, en Londres.

Plastic Gold

El proceso inicia con la aplicación de la pintura en cada botella. Cuando éstas se secan por completo, son cortadas en tiras largas y delgadas, para que posteriormente sean tejidas mediante una herramienta rústica, que consta de un tablero de trabajo y clavos. Una vez se completa el modelo, se sumerge en arena caliente durante unas horas, con el fin de reducir el plástico que rodea la pieza y transformarlo en joyas que imitan el oro a la perfección.

Esta iniciativa de co-creación es un claro ejemplo de cómo las comunidades de refugiados pueden empoderarse para superar las condiciones de pobreza en las que viven, generando retorno económico que impacta positivamente a la población y que actúe a su vez como incentivo para la creación de productos innovadores que sean socialmente responsables.

Fuente Imagen: Greenprophet 

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Diana Ferneynes
    Seguidora de la moda, el marketing y las nuevas tendencias. Creo en el poder de la investigación como fuente de innovación.