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El fenómeno del recomendado

El fenómeno del recomendado

Al hablar de diseño podríamos decir que la experiencia de los egresados está hecha en gran medida por el “voz a voz” más allá que de un robusto portafolio.Leer más
Mónica Vásquez

Al hablar de diseño podríamos decir que la experiencia de los egresados está hecha en gran medida por el “voz a voz” más allá que de un robusto portafolio. Una de las primeras enseñanzas de la vida profesional es que estamos en manos del entorno cercano de: los clientes satisfechos, los “amigos del alma”, los profesores y hasta de los ex compañeros de clase (o de la práctica profesional) para mantenernos vigentes y activos en el gremio. Es normal, es algo de todos los días.

Deja de ser normal cuando la recomendación no es fruto de criterios claros de calidad y se convierte en el “desvare” del amigo diseñador que a todo se le mide, eso que ocurre cuando por mantener las buenas relaciones, las personas sencillamente dejan en manos del recomendado una tarea que se sale de su nivel de especialización, de sus habilidades técnicas y hasta de su gusto. Lo malo después de eso viene cuando en medio de las presiones que tiene el freelance (en la mayoría de los casos) se termina diciendo que si a los ofrecimientos y se hace “lo que se puede”.

Knowledge-management-en-entreprise

Recomendar se volvió un hábito, una costumbre y hasta obligación, es algo así como el típico: “no se le tiene, pero se le consigue” y está dejando de ser un acto en respuesta de una necesidad puntual de un problema o una selección asertiva que encuentra valor en lo que un profesional puede brindar. Recomendar dejó de ser un compromiso que valida nuestras aptitudes para encontrar a alguien idóneo para que solucione un problema, y se convirtió en un incómodo compromiso en el que una de las partes (involuntariamente) sale afectada.

Imagen: Vía iStock

 

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Diseño Superlativo 

Mónica Vásquez
    Diseñadora gráfica especialista en gerencia de Proyectos. Hábil administradora de su tiempo y del de los otros, una emprendedora no por moda sino por convicción, que acompaña a quienes se animan a hacerlo. Creadora de Progressive Improvement, una empresa en la que es consultora de proyectos culturales, de empresas crecimiento y de personas que más allá de mostrarse, buscan convertirse en marcas desde lo que son, desde lo que hacen y desde lo que quieren ser.

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