Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Volver arriba

Arriba

comentarios
¿Qué se necesita para consolidar la moda inteligente?

¿Qué se necesita para consolidar la «moda inteligente?

El desarrollo y masificación de la wearable tech, o tecnología «vestible», ha sido uno de los mayores desafíos y campos de acción de la industria tecnológica durante este 2014. ¿Qué hace falta?Leer más

En primer lugar vale la pena aclarar qué es el Wearable Tech, término que entre geeks y aficionados a la tecnología está tan de moda. En síntesis, hace referencia a todos los gadgets o aparatos electrónicos inteligentes que las personas pueden llevar puestos a diario y que usualmente permiten capturar, medir, cuantificar y ofrecer datos sobre prácticamente cualquier actividad.

Entre algunos de los gadgets que han comenzado a impactar el mercado, es posible encontrar bandas que miden el rendimiento físico, relojes inteligentes, cámaras portables, Google Glass, entre otros. Así mismo, algunos de los protagonistas más importantes de la industria han comenzado a liderar la producción de sistemas que faciliten el desarrollo, innovación e implementación de los mismos. Muestra de ello es Edison, el microcomputador de Intel, que permitirá a creativos y desarrolladores experimentar y dar vida a ideas relacionadas con la tecnología vestible.

A pesar de ser emergente, el mercado de los wearables es de rápido crecimiento: según reportes del IHS, para el año 2016 el número de gadgets en de este tipo que estarán en circulación será de alrededor de 92.5 millones a nivel global, una sector que producirá más de 30 mil millones de dólares. La clave, por el momento, radica en su adopción.

Imagen de previsualización de YouTube

El valor del estilo y la moda

En la actualidad, uno de los elementos más importantes para impulsar la adopción de la tecnología vestible, y que tal vez ha escapado a la vista de algunos protagonistas del sector, es sin duda el estilo visual de estos productos.

Precisamente por falta de integración de ese factor es que hasta ahora los artículos que más han sido aceptados han sido aquellos que tienen forma de accesorios: bandas para hacer deporte o relojes inteligentes, por ejemplo. Marcas deportivas como Nike, Adidas o FitBit han hecho sus apuestas en escenarios más seguros para los wearables, enfocándose en la funcionalidad que ofrecen estos productos dentro del ambiente deportivo.

Imagen de previsualización de YouTube

Sin embargo, las posibilidades que ofrece la integración de la moda y la tecnología y la funcionalidad de muchos de estos gadgets puede trasladarse también a chaquetas, camisetas, zapatos, vestidos.

Imagen de previsualización de YouTube

Hasta el momento vestidos con LEDs, chaquetas que reúnan energía solar y puedan cargar su smartphone, zapatos que alumbren en la oscuridad o camisetas que muestren los tweets del usuario entrarían en la categoría de productos para nichos muy pequeños, y de hecho su fabricación no ha sido masiva porque aún no ha pasado la barrera de lo «cool» a lo «diario».

Aún así existen algunas compañías y desarrolladores que están trabajando en ese camino. Uno de ellos es Intel, que en su búsqueda por desarrollar mejores wearables, anunció el año pasado una chaqueta tecnológica diseñada especialmente para ciclistas, que a través de tecnología LED y sensores que identifican los movimientos del cuerpo, pueden señalizar en qué dirección va a girar el ciclista para avisar a automóviles u otras personas, garantizando su seguridad.

intel-wearable-clothing.jpg

Además, esa misma compañía lleva tiene varias acciones hacia la innovación en el campo: la primera es su alianza con líderes en la industria de la moda para enfocar esfuerzos en crear dispositivos más atractivos. Resultado de esa colaboración, por ejemplo, será un brazalete diseñado por Opening Ceremony acoplado a la tecnología de Intel. La segunda es la creación de Edison, microcomputador que busca lograr la conectividad entre objetos que normalmente no son inteligentes, entre ellos prendas de vestir. Finalmente, y quizás la más importante, el lanzamiento de una convocatoria global para enfrentar los desafíos de la tecnología vestible: Make It Wearable.

Imagen de previsualización de YouTube

La rápida evolución que ha tenido la tecnología puede llevar a grandes cambios en nuestra manera de vestir, desde chaquetas para ciclistas hasta camisetas que muestren mensajes a través de LEDs incrustadas en la tela, vestidos que se iluminen de ciertos colores de acuerdo a nuestro estado de ánimo o chaquetas con las que podamos hacer música.

La clave para la adopción de wearables, por parte de los desarrolladores, es que miren hacia sí mismos y se pregunten «¿me lo pondría?».

Imagen: thecreatorsproject.vice.com

Lea también:

¿Cómo será Internet dentro de 25 años?

La economía de las emociones

Santiago Arango Sarmiento
    Mucho de geek y algo de ilustrador. Aficionado del diseño y en las filas de la co-revolución. Creo en que trabajando, creando y aprendiendo en comunidad se llega más lejos.