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¿Existe un paso a paso para la práctica del Storytelling?

¿Existe un paso a paso para la práctica del Storytelling?

“Para poder aprender sobre influenciar a las personas, debemos dejar el confort de los modelos, secuencias lineales y recetas paso a paso”Leer más
Juan Manuel Rodríguez

Hace un par de semanas alguien me preguntó eso, si existía un 1,2,3 del storytelling, es decir, algún método infalible o especie de guía paso a paso para contar historias. Después de esa conversación le di muchas vueltas al tema, y llegué a la conclusión de que no es así, pues contar historias es una facultad que todos tenemos presente, y que tan solo necesita ser activada.

Hoy en día proliferan esos artículos tipo: 5 formas para enamorar a una mujer, 7 formas para ser exitoso en la vida, 7 formas para ser feliz, etc. Cualquier tema en el que pensemos, seguramente ya cuenta con un listado de cosas que debemos hacer para abordarlo. Hablando sobre esto con una amiga que trabajó en El Tiempo, ella me comentó que esos artículos son los que más visitas reciben; es casi obvio, ¿Con el cambio como variable principal de nuestras vidas, a quién no le gustaría tener una guía, de lo que fuera, para ir a la fija? Que tire la primera piedra aquel que afirme no haber leído alguno de esos artículos.

El punto es que lamentablemente esas guías y/o paso a paso, serían perfectas para un mundo lineal, uno donde tuviéramos plena certeza de lo que va a ocurrir en un futuro cercano o lejano, a causa o no de nuestras acciones, pero está claro que la linealidad no es precisamente lo que impera en nuestras vidas.

“Para poder aprender sobre influenciar a las personas, debemos dejar
el confort de los modelos, secuencias lineales y recetas paso a paso”
-The Story Factor, Annete Simons

Por otro lado las guías van en contra de la esencia del Storytelling, pues suelen presentarnos solo hechos concretos, y las personas ya tienen suficiente información de ese tipo. Lo que de verdad nos hace falta es que esos hechos adquieran significado en nuestras vidas, y precisamente eso es algo que las historias pueden lograr.

El escritor John Franklin dice algo muy interesante acerca de las historias: “Las historias son como copos de nieve, pues todas se parecen, pero todas son diferentes”, que a la larga también aplica para nosotros, pues es evidente que nos parecemos el uno al otro, pero la trama de vida, y por ende la historias que contamos son diferentes.

Otra razón por la que creo que no existe un paso a paso para contar historias, es que es imposible que una historia afecte de la misma manera a dos personas, pues cada una tiene tiene diferentes tipos de información y recuerdos. Cuando nos enfrentamos ante una narrativa filtramos los detalles que esta nos da con las experiencias que tenemos almacenadas, y esa es una de las razones por las que el Storytelling nos genera emociones fuertes. En este orden de ideas, deberíamos optar por la creación de historias de carácter universal, para que sean aceptadas por la mayor cantidad de público posible.

Todos, en mayor o menor medida, queremos sintonizar (palabra que prefiero utilizar en vez de ‘influenciar’), asumo que positivamente, a las personas de nuestro circulo social en nuestra misma frecuencia, es decir, queremos que estas compartan nuestros puntos de vista y acepten nuestra particular forma de ver y actuar en la vida. Para lograrlo no hay una estrategia infalible, algo bueno y malo al mismo tiempo, pues implica que todos estamos en igualdad de condiciones al momento de narrar nuestra historia.

Personalmente creo que el storytelling pierde toda su esencia cuando intentamos diseccionarlo en un proceso ordenado, ya que al hacerlo perdemos autenticidad al momento de transmitir nuestra o cualquier historia y no reflejaremos de forma satisfactoria nuestra esencia, ese gran panorama que tenemos tan claro y que tanto deseamos que otros vean y entiendan.

Puede ser entonces que no exista una guía para contar historias, pero sí debemos tener en cuenta ciertos aspectos al momento de narrarlas, que no necesariamente deben presentarse en un orden fijo, y tampoco son los únicos:

Debemos conocernos, saber quienes somos y a qué le apostamos. En gran medida el buen storytelling tiene una gran relación con nuestra identidad, es decir, con definir nuestra posición en y ante el mundo, defenderla y tenerla clara al momento de querer contagiar a otros con nuestra historia.

La sinceridad juega un papel supremamente importante, pues es la que permite mostrarnos como individuos auténticos. Al momento de presentarle algo a las personas, a un nivel corporativo o personal, estas siempre están pensando “¿y que gano yo con lo que usted me propone?”. Es por eso que si narramos nuestro mensaje con sinceridad, las personas tendrán claro nuestro punto de vista y se conectarán de mejor manera con nuestra historia.

Por último, considero que otro elemento esencial es la capacidad que tengamos de mostrarnos vulnerables ante las demás personas. Cuando lo hacemos, cuando permitimos que los demás conozcan esos errores, fallas y desaciertos que hemos tenido en la vida, lograremos puntos de conexión, pues verán que no somos diferentes ni especiales y que independiente de nuestra condición de vida, compartimos características similares; en otras palabras logramos que las personas se identifiquen con nuestra historia, y cuando logramos hacer eso, hemos ganado bastante terreno en esa relación que deseamos establecer.

Al no existir una guía para contar historias, no nos queda más que recurrir a una práctica constante. Debemos comenzar a compartir todo tipo de historias para humanizar los negocios, nuestras pasiones, trabajo, relaciones etc. teniendo en cuenta que ninguna historia es estática y que día a día estas evolucionan y cambian.

 

Imagen: Shutterstock

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Juan Manuel Rodríguez
    Juan Manuel es libros, lectura, escritura y capuccino, y siempre navegará en los mares de la literatura. Es el fundador de Haki Storytelling y una persona 100% buena vibra y 100% bogotana, dos características que no necesariamente van de la mano. Estudió ingeniería Industrial, y desde hace un par de años enfocó su carrera hacía la escritura y el Storytelling.