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¿Cómo es la cultura del código abierto?

Open Source: la cultura del código abierto.

El código abierto revolucionó la manera de distribuir software y hardware alrededor del mundo, pero su ideología se ha extendido más allá de la tecnología. ¿Por qué se ha convertido en un modelo tan exitoso?Leer más

La creación y el uso del ‘open source’ va de acuerdo al ideal de que con el libre acceso y la colaboración se pueden alcanzar mayores niveles de innovación.

El código abierto es inicialmente una manera de distribución de elementos de programación y software, específicamente de su código de fuente, que permite que los desarrolladores y programadores que deseen puedan acceder a fuentes básicas de información para utilizar en sus propios proyectos. Con el tiempo ya no sólo se hablaba de open software sino también de open hardware, es decir, de la creación de herramientas de hardware de uso universal, asequibles y de fácil acceso.

El Open Source se transformó en un ecosistema gracias a iniciativas de software abierto gracias a la constante actividad de programadores y desarrolladores, con la creación de hackspaces, es decir, espacios de trabajo en donde personas con intereses iguales o afines se unen en actividades de trabajo colaborativo, y con la producción de hardware de código abierto gracias a proyectos como Wiring, RaspberryPi o Arduino en los que micro-computadores, tarjetas de programación y otros elementos de hardware se fabrican con el objetivo de que las personas, al acceder a ellas, innoven tecnológicamente desde cualquier lugar del mundo y por precios muy bajos.

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¿Por qué trabajar en código abierto?

El fenómeno que garantizó el éxito open source fue el de crear una comunidad supremamente proactiva e innovadora por varios motivos:

Colaboración

En el momento en el que se decidió liberar el código de fuente, la herramienta básica para la programación, desarrolladores optaron por darle un mejor uso que si fuera privado. Al tener un portafolio de herramientas accesibles para todos, se genera naturalmente un ecosistema de colaboración en el que quienes aprovechan conocimientos producidos por otros, ven a su vez en compartir una manera de evolucionar en los propios.

Sin embargo no estamos hablando solamente de ‘nerds’ encerrados en cuarteles computarizados: en sí el código abierto es una realidad para grandes compañías como Google o Marvel y productos como el Oculus Rift, pero también de emprendimientos alrededor del mundo.

Cuando compañías o marcas hablan de la liberación de sus API’s (application programming interface) en primer lugar están dando la posibilidad a quién quiera utilizarlos de entender cómo funcionan ciertas aplicaciones en cuanto a programación de elementos e interfaces con el usuario. En segundo lugar, muchas veces pueden ser utilizadas para crear nuevos productos, principalmente en medios digitales, con las herramientas que ciertas compañías están proporcionando al público general, o mejor, a desarrolladores en general.

La posibilidad es la que marca el entorno colaborativo que se genera en cuanto mejoras a productos o respuestas a problemas que pueden venir de cualquier persona quién quiera intervenir y finalmente innovar a partir de las herramientas a las que ahora pueden acceder libremente.

Participación

La apertura de sistemas que en un principio fueron privados para la innovación genera, aparte de un sentido de colaboración, una alta participación y actividad por parte de personas que acceden y muchas veces crean esos espacios de creación.

Cuando se da un entorno en el que se pueda actuar de manera activa y en el que se pueda producir y compartir libremente con otras personas la participación de desarrolladores, investigadores e incluso de curiosos es mucho mayor porque se dan no sólo los espacios correctos sino los sentimientos también, es decir, se puede confiar en que se puede compartir conocimientos y proyectos con otros sin temor a que éstos sean plagiados, robados o utilizados de mala manera.

Diversidad

Si bien en una primera etapa el código abierto estuvo enfocado en la programación y el desarrollo de código y algoritmos, la creciente comunidad que impulsa la innovación por medio de iniciativas de open source ha atraído e influenciado a personas de distintos campos, como el diseño, la arquitectura e incluso el arte por un motivo: compartir.

El código abierto es un medio importante para encontrar soluciones a problemas en varias áreas; de la variedad de problemas se trae la variedad de soluciones.

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Un panorama más amplio

El modelo del open source está típicamente enmarcado en el desarrollo de producto de manera colaborativa y en la producción de tecnologías y productos digitales. Sin embargo, la estructuración de un modelo que ofrece puntos como los anteriormente mencionados puede ser utilizado en la formulación de modelos efectivos y eficientes en otros campos.

Las posibilidades de compartir sabiduría en medicina, ingeniería, arte, literatura, agricultura y en cualquier sector son mucho más aprehensibles hoy más que nunca por las comunidades. Es la apertura al saber lo que lleva esta cultura del código abierto a prosperar y a dar soluciones prácticas gracias a la colaboración.

FarmHack, por ejemplo, es un proyecto que bajo esta filosofía ha cambiado la manera en la que los agricultores trabajan en EEUU: gracias al trabajo en comunidad de diseñadores, ingenieros y agricultores, se han generado economías sostenibles granjas a lo largo del país gracias a la creación de maquinaria y hardware de bajo costo ligado al poder del DIY (do it yourself).

El arte, un sector tan diverso como sus técnicas, se vio influenciado no sólo por la tecnología, la creación de código y programación, sino también por las posibilidades de compartir entre artistas. El Google Dev Art fue una iniciativa que buscaba a nuevos artistas que hicieran su obra con código y programación, y la condición para ser partícipes es que debían necesariamente tener un proceso creativo abierto, que sirviera no sólo de inspiración sino también como herramienta de trabajo para todos.

La ventaja de llevar proyectos de código abierto es que hay más manos, ojos y opiniones sobre lo que se está trabajando lo que lleva a crear un espacio en el que la creatividad puede ayudar a encontrar soluciones a problemas más rápidamente e incluso detonar nuevos proyectos.

El código abierto debe entenderse por fuera de la tecnología y la programación, reemplazando el código de fuente por conocimientos. El código después de todo es un conjunto de símbolos que inscritos en un sistema establecido tienen una cierta relevancia. Cada una de las economías en las que se desenvuelve el ser humano e incluso las actividades ligadas a la creatividad son sistemas en donde continuamente se están produciendo nuevos códigos, nuevos símbolos, nuevas soluciones que permiten que éstas avancen y sean innovadoras.

En compartir ese código, en generar espacios de co-creación y colaboración en donde el conocimiento sea libre puede lograr generar nuevas maneras de ver al mundo y de conectarse con otros en aras de progresar personalmente, pero más importante en comunidad.

Imagen: raconteur.net

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Santiago Arango Sarmiento
    Mucho de geek y algo de ilustrador. Aficionado del diseño y en las filas de la co-revolución. Creo en que trabajando, creando y aprendiendo en comunidad se llega más lejos.