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Cerebro, hormonas e historias.

Cerebro, hormonas e historias.

Varios estudios han demostrado que una de las razones por la que nos cautivan las historias, se debe a que nuestro cerebro intenta relacionar la narración con nuestras experiencias personales.Leer más
Juan Manuel Rodríguez

Día a día vivimos inmersos en diversos tipos de narrativas, bien sean reales o ficticias. En la medida de lo posible, cuando estas llegan a nosotros o las buscamos deliberadamente, lo que deseamos es sentirnos bien. Tal vez por eso es que una respuesta común a la pregunta “¿por qué leer?” sea: “para escapar de la rutina”, pues esta nos aflige, al aburrirnos y hacernos sentir como robots.

Al contar historias empresariales, uno de nuestros principales fines debe ser sintonizar a nuestra audiencia en una misma frecuencia corporativa, que esta vea claramente a que le apostamos, en otras palabras, que las personas se identifiquen y vislumbren claramente nuestra identidad. Para lograrlo, es necesario que nuestro público se sienta atraído por las historias, pues si lo que sienten es repulsión, lo más probable es que lo perdamos, e intentar sintonizarlo a futuro será 31más complicado.

Varios estudios han demostrado que una de las razones por la que nos cautivan las historias, se debe a que nuestro cerebro intenta relacionar la narración con nuestras experiencias personales y, de cierta forma, a través de nuestros recuerdos permite que vivamos de primera mano los episodios que atraviesan los personajes.

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Uno de nuestros deberes como narradores, consiste en diseñar historias que generen intriga en cuanto al destino del protagonista, que no se vislumbre claramente si este va a lograr o no su cometido.

A cada momento presentamos altos índices de curiosidad, pues nuestro cerebro quiere evaluar minuciosamente y descifrar las situaciones en las que nos vemos envueltos.

La neurociencia ha revelado que lo que nos mantiene atentos a una historia es la liberación de dopamina en nuestro cerebro, hormona relacionada con: altos índices de atención, mejora de la memoria a corto plazo, audacia y un deseo de explorar el mundo y tomar riesgos, entre otras cosas. Cuando una historia nos genera curiosidad, las ansias de conocimiento y de desear saber qué es lo que va a ocurrir, son producidas por una descarga de dopamina.

Teniendo en cuenta que nuestra capacidad de atención cada vez es menor, debido a los diferentes estímulos del medio, la manera en que diseñemos nuestras historias y lo cautivantes que puedan llegar a ser, determinará entonces la producción de dopamina en nuestro cerebro y asegurará que nuestro público no se aburra y/o distraiga en medio de la narración.

Sin embargo, debemos tener cuidado hasta qué punto queremos generar intriga, pues es un arma de doble filo. Una vez la dopamina se desvanece, el organismo inmediatamente genera una descarga de prolactina que causa los efectos contrarios que la primera: irritabilidad, agotamiento y depresión.

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De ahí, la importancia de que nuestra audiencia se sienta a gusto con el relato que les queramos compartir, pues al experimentar un estado placentero liberamos oxitocina, la hormona relacionada con sentirnos bien, que resulta esencial para la estabilidad emocional de nuestro cerebro.

Cuando una narrativa nos genera repulsión, se debe a que esta fomentó la liberación de cortisol o hormona del estrés, que producimos al momento de confrontar algo que nos desafía, asusta o que nos hace poner a la defensiva, es decir, está relacionada con nuestro instinto de supervivencia.

Las diversas formas en que las historias afectan inconscientemente nuestro cerebro evidencian la importancia de implementarlas en cualquier estrategia de comunicación, y más allá de eso, lo vital que resulta elaborarlas de forma adecuada.

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Juan Manuel Rodríguez
    Juan Manuel es libros, lectura, escritura y capuccino, y siempre navegará en los mares de la literatura. Es el fundador de Haki Storytelling y una persona 100% buena vibra y 100% bogotana, dos características que no necesariamente van de la mano. Estudió ingeniería Industrial, y desde hace un par de años enfocó su carrera hacía la escritura y el Storytelling.