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6 habilidades determinantes que genera «Aprender Haciendo»

¿Por qué es importante «Aprender Haciendo»?

Emerge una tendencia disruptiva en la educación: moverse de un modelo basado en contenidos a uno basado en habilidades. Ya no es necesario llenar nuestra cabeza de conocimiento, sino de competencias y destrezas.Leer más

Estas habilidades son destrezas que incluyen saber encontrar, armar un plan, concretar, organizar, optimizar recursos e incluso ver los recursos que tenemos a nuestro alrededor: «aprender haciendo».

No es fácil arrancar de una idea y crear un producto. Después es necesario venderlo, lo cual es todavía más difícil – o por lo menos para mí lo es-. Muchas personas se quedan con la idea en la cabeza, algunos la alcanzan a poner en el papel, un grupo más pequeño comienza a hacer algo y pocos llegan a desarrollar un producto. Muchos menos alcanzan a exponerlo en una tienda.

En el movimiento maker nosotros comenzamos con una idea – o incluso muchas ideas que después se juntan – y tenemos que organizar un plan en nuestra cabeza o en el papel para llegar a un objeto funcional. No necesariamente un producto para vender. Es un producto que funciona, nos funciona a nosotros. Y eso es suficiente. Pasamos muchas veces por el papel, el tablero o la plastilina para poder visualizar las ideas. Luego hay que tomar herramientas y materiales para poder llegar a una prueba de concepto o mejor, un prototipo.

Recursividad

Es normal quedarse estancado porque falta un tornillo o unas tijeras, pero siempre hay una manera de sobrepasar estos obstáculos. Por eso es importante que la educación nos enseñe a ser recursivos. Cuando estamos «haciendo» no queremos parar y esto hace que busquemos a nuestro alrededor lo que nos falta para seguir adelante. Empezamos a improvisar y esto es determinante en nuestra educación: no nos quedamos varados.

Planear

Cuando estamos «haciendo» partimos de una idea para llegar a un resultado. Por lo tanto, desarrollamos una habilidad oculta que es aprender a ‘armar un plan’. No me refiero a que debo utilizar una herramienta de «project management» o de productividad para anotar mis tareas o diseñar un cronograma. En este caso yo voy aprendiendo mentalmente que las cosas tienen un orden y que tengo el potencial de organizar mis recursos para facilitar la tarea que estoy haciendo. Aprender a organizar y planear es entonces una de las habilidades que se desarrolla de forma indirecta, porque el que está «haciendo» quiere ver su resultado pronto y quiere avanzar; diferente a estar haciendo compras o buscando algún elemento en el cajón de los tornillos.

Lógica y programación

Aprender haciendo también desarrolla otra habilidad: el pensamiento lógico: «si hago esto, pasa esto», «si uso esto pasa esto». Esto aplica a materiales, procesos, fuerzas y más. Esta forma de pensamiento es una habilidad fundamental para nuestra vida; aprender lógica e incluso algo de programación es de las cosas más importantes que uno puede aprender. Esto nos ayuda a optimizar procesos, a automatizar y dedicar valioso tiempo a las cosas que realmente nos importan.

Física

Aprendemos acerca de propiedades físicas de los materiales y de cómo se comportan con leyes de la física, sin estar estudiando directamente Física. Al juntar materiales en distintos objetos aprendemos de forma práctica sobre la dureza, las fricciones, las torsiones, las tensiones, la resistencia a los líquidos, la densidad, por mencionar algunos ejemplos.

Motricidad y Espacialidad

Otro elemento muy importante es la motricidad y el racionamiento espacial. Cuando yo estoy armando objetos, cuando estoy «haciendo», las cosas tienen que encajar; y para esto es necesario desarrollar ciertas habilidades espaciales. No es fácil que ideas en la cabeza se transformen en un dibujo en 2 dimensiones y después en un objeto de 3 dimensiones.

Diseño

El diseño se vuelve un ingrediente importante. Sin tomar clases de diseño se produce un primer acercamiento a la estética, pues queremos que el producto sea bonito y funcional: lo que sea que estamos diseñando debe servir su propósito.

Así mismo entran en juego factores de usabilidad: yo debo buscar que mi objeto sea fácil de usar. Empieza uno a ver cómo los makers empiezan a recrear también tendencias del diseño como la simplicidad o el steampunk.

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Hacer desarrolla un montón de habilidades necesarias para la vida, sin que tengamos que tomar cursos especializados o hacer ejercicios impuestos por un sistema o u curriculum. Lo mejor de todo es que al final aprendemos que somos capaces, que uno puede inventar y que las cosas se pueden hacer. No hay que comprar todo. Cuando yo «hago» puedo ponerle mi toque personal a los productos, retirar lo que no me sirve o agregar lo que me falta. Y ese objeto o aparato que yo construí vale más que el que puedo comprar, porque lo hice yo.

Imagen: Shutterstock

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